
No se conoce la causa de esta patología pero, según estudios; pero se cree que afecta con mayor frecuencia a las personas con antecedentes familiares de alergias estacionales y predisposición genética o asma. Además, también influyen los factores ambientales y alimentarios.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica en la piel; la cual tiene una fuerte predisposición genética y rasgos patógenos autoinmunes. La prevalencia de esta patología es de un 2% de la población mundial.
Las manifestaciones dermatológicas de esta patología son variadas. Esta puede presentar placas pruriginosas, eritematosas y con delimitaciones marcadas cubiertas de escamas. Las placas pueden fusionarse y cubrir grandes áreas de la piel. Estas son más comunes en:
Dermatitis de contacto alérgica
Esta se produce por el contacto directo con alérgenos. A menudo, solo se ve alterada la zona que mantuvo contacto con la sustancia. Los alérgenos más habituales son los perfumes, joyas de fantasía, tintes de cabello y cosméticos.
Este es un trastorno de la pigmentación cutánea; la cuál es causado por un hongo lipofílico llamado Malassezia spp. Esta se encontraba caracterizada por lesiones cutáneas bien definidas; ligeramente escamosa y de un color variable.
Los estudios que se han realizado concluyen en que existe mayor prevalencia en los jóvenes en etapa de pubertad y mayormente en las mujeres.
Esta es una de las más comunes. Es causada por la inflamación de las capas cutáneas más superficiales. Se puede observar con mayor regularidad en las áreas en las que se concentran gran cantidad de glándulas sebáceas.
Su causa es desconocida pero la obesidad, los climas extremos, las afecciones neurológicas y el estrés son factores de riesgo.