UNA NACIÓN LLORA, PERO UNA MUJER SE ROMPE: En la sede de Turning Point en Phoenix, los dolientes formaron una fila en silencio para honrar a Charlie Kirk, fallecido con tan solo 31 años. Las lágrimas caÃan a raudales, pero ninguna tan devastadora como la de su joven viuda, quien se desplomó contra su ataúd, negándose a soltarlas. Su llanto resonó en la sala, un sonido más pesado que el silencio de miles de personas. Dos hijos perdieron a su padre, unos padres perdieron a su hijo y una esposa perdió el amor que creÃa que durarÃa toda la vida. En ese momento, el dolor dejó de ser colectivo; se volvió insoportable, crudo e inolvidable.
PHOENIX — Shane Besore llegó el miércoles a las 2 p. m. a la sede de Turning Point USA con la cabeza gacha y estacionó […]