La Armada lamenta la pérdida de dos aviadores tras el fatal accidente de un EA-18G cerca del Monte Rainier.
Investigadores federales trabajan para determinar las causas del devastador accidente de un avión EA-18G Growler de la Armada cerca del Monte Rainier, en el que perdieron la vida dos aviadores de gran prestigio. La aeronave se estrelló durante una misión de entrenamiento rutinaria en una zona boscosa y accidentada al este de la montaña, lo que ha suscitado interrogantes sobre cómo un avión tan avanzado pudo perderse tan repentinamente.

El lunes, la Armada identificó a los miembros de la tripulación fallecidos como la teniente comandante Lyndsay P. Evans, de 31 años y oriunda de Palmdale, California, y la teniente Serena N. Wileman, también de 31 años y residente de California. Ambas estaban asignadas al Escuadrón de Ataque Electrónico 130, conocido como los “Zappers”, con base en la Estación Aeronaval de Whidbey Island.
Evans, oficial de vuelo naval, había hecho historia recientemente al formar parte del primer sobrevuelo exclusivamente femenino en el Super Bowl LVII en 2023, en homenaje a cinco décadas de mujeres en la aviación naval. Wileman, aviadora naval que recibió su nombramiento en 2018, se unió a los Zappers tres años después y obtuvo múltiples condecoraciones, incluyendo la Medalla de Encomio de la Unidad Naval y la Cinta de Acción de Combate.
Los restos del avión fueron hallados un día después del accidente, a unos 1800 metros de altitud, en un terreno escarpado y densamente boscoso, lo que complicó las labores de recuperación. El domingo, la Armada confirmó el fallecimiento de ambos aviadores y cambió las operaciones de búsqueda y rescate a recuperación.
«Con profunda tristeza anunciamos la pérdida de dos queridos Zappers», declaró el comandante Timothy Warburton, oficial al mando del escuadrón. «Nuestra prioridad es brindar apoyo a sus familias, a nuestros marineros y a la comunidad Growler».
El gobernador de Washington, Jay Inslee, autorizó a la Guardia Nacional a brindar seguridad las 24 horas cerca del lugar del accidente, mientras que equipos de la Armada se preparan para una operación de rescate a largo plazo. La causa exacta del accidente sigue bajo investigación.
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El EA-18G Growler, un avión de 67 millones de dólares derivado del F/A-18 Super Hornet, es la plataforma de guerra electrónica de primera línea de la Armada. Llegó por primera vez a la isla Whidbey en 2008 y desde entonces ha desempeñado un papel fundamental en operaciones globales.
La senadora estadounidense Patty Murray, quien ya había conocido a Evans durante una visita a la base, la describió como “una líder pionera que rompió barreras e hizo historia”. También expresó sus condolencias a la familia de Wileman, señalando que ambas aviadoras “alcanzaron el camino para generaciones de mujeres que seguirán sus pasos”.
Un legado perdurable
Las muertes de Evans y Wileman representan una profunda pérdida para la Armada y la comunidad de aviación militar en general. Ambas mujeres destacaron no solo por su habilidad y servicio, sino también por su papel en la expansión de la presencia femenina en la aviación de combate. Su legado, forjado a base de valentía, logros y determinación, perdurará mientras continúan las investigaciones sobre las causas de la caída de su aeronave.