
El sentenciado por el caso Cumbres concedió una entrevista desde prisión, donde aseguró que participó en los hechos, pero negó haber asesinado a los hermanos Peña Coss y cuestionó las irregularidades del proceso judicial.
Diego Santoy Riveroll, sentenciado a 71 años de prisión por el homicidio de los hermanos María Fernanda, de 3 años, y Erick Azur Peña Coss, de 7, volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras conceder una entrevista a la activista Saskia Niño de Rivera, a casi 19 años del llamado caso Cumbres.
Desde el penal de Cadereyta, en Nuevo León, Santoy aseguró que reconoce haber cometido un delito y aceptó que debe asumir las consecuencias legales de sus actos. Sin embargo, insistió en que no fue el responsable de asesinar a los dos menores.
«Yo sé que cometí un delito y sé que debe haber una consecuencia de ese delito. No soy inocente, pero tampoco maté a nadie«, declaró durante la entrevista.
El hombre, de 38 años, afirmó que su declaración ministerial fue obtenida mediante tortura y que el proceso judicial estuvo marcado por diversas irregularidades. Aun así, reconoció haber participado en los hechos ocurridos el 2 de marzo de 2006.
«Si legalmente se determina que debe de ser esta sentencia o la otra, adelante, pero conforme a derecho. Yo sé que participé, yo sé qué hice, yo sé hasta dónde«, expresó.
De acuerdo con la declaración ministerial inicial de Santoy, acudió a la vivienda de Erika Peña Coss, su entonces pareja, después de que ella terminara la relación. Según esa versión, durante una discusión él le confesó haber sostenido una relación con la madre de Erika, Teresa Coss León y Navarro, lo que presuntamente provocó que la joven asesinara a sus hermanos y posteriormente se lesionara el cuello.
No obstante, Erika Peña Coss sostuvo una versión completamente distinta. Declaró que Diego Santoy ingresó a la vivienda, sometió a la trabajadora doméstica Catalina Bautista Juárez, amarró a los menores y posteriormente asesinó a ambos niños, además de atacarla a ella provocándole una herida en el cuello, de la cual logró sobrevivir.
Hasta la fecha, Erika continúa siendo reconocida jurídicamente como víctima dentro del proceso.
Durante la entrevista, Santoy también cuestionó que nunca se investigara a otras personas que, según él, tuvieron responsabilidad directa en el caso.
«Hay que preguntarle al juez por qué nunca se hizo«, respondió cuando fue cuestionado sobre la falta de declaraciones de quienes, asegura, debieron ser investigados.
Asimismo, señaló que la madre de Erika tenía una fuerte influencia en distintos ámbitos, lo que, según su versión, habría influido en el desarrollo del proceso judicial.
«Hubo mucha influencia de la mamá, Teresa Coss; era una persona bien relacionada en diferentes medios«, afirmó.
Al ser cuestionado por Saskia Niño de Rivera sobre si su exsuegra mantenía vínculos con personajes del PRI, Santoy respondió que no podía asegurarlo, aunque reiteró que tenía relaciones con personas que, según él, ayudaron a agilizar el proceso en favor de la familia.